El método Winter, la calefacción de los pobres mirada con lupa

He de reconocer que me causó verdadera admiración cuando hace algunos años descubrí navegando por Internet un sistema de calefacción basado en velas y una especie de macetas, al parecer muy económico.

Con el paso del tiempo me encontré con vídeos de cómo realizarlo de manera casera, algo muy sencillo, algo que poco a poco iba llamando mi curiosidad más de lo normal.

Después de investigar un poco por la red comencé a ver distintas opiniones a favor como en El Conficencial, donde aseguran que su consumo es de unos 0,32€ diarios, algo que es altamente cuestionable y más abajo lo analizaremos, y en contra como en Mala Prensa donde aseguran que no es una buena idea.

Debido a las opiniones a favor y en contra, El confidencial decidió realizar un pequeño experimento en el que los miembros de esta publicación llegaron a la conclusión de que sí que funciona. El titular que utilizaron fue “ Comprobado: La estufa de los pobres funciona, aunque muy despacio.

Una vez leído el artículo y analizados ciertos aspectos no tenidos muy en cuenta, mi conclusión es la siguiente:

El importe gastado para la realización de la estructura de la estufa ronda alrededor de los 11€, si lo comparamos con el precio de cualquier estufa, climatizador, o calentador del mercado, el precio de los materiales para realizar la “calefacción de los pobres”, tal y como se le llama públicamente, es muy económica.

Para una habitación de 23m2 necesitamos 8 velas cada 2 horas. Si contamos que cada paquete de 8 velas cuesta alrededor de 1,5€, nuestro gasto diario, sin contar las 8 horas de sueño serían 16 horas, sería de 12€.

Si la estufa casera alienta 2 grados cada hora, con una temperatura de 0oC necesitaríamos 10 horas para calentar la habitación a unos 20oC. La primera hora conseguiríamos estar a unos 2oC, la segunda a 4, la tercera a 6 y así sucesivamente.

La primera hora el ambiente se impregna de un terrible olor a vela, eso quiere decir que cada dos horas volveremos a experimentar ese olor.

Cada dos horas tendríamos que cambiar las velas. Aunque esto es un mal menor si estás en casa, se convertiría en un problema si quieres caldear la casa y estar fuera de ella trabajando, comprando, paseando o haciendo cualquier tipo de gestión.

Teniendo en cuenta que las velas son de parafina y ésta al arder genera 41g de dióxido de carbono a la hora, una sola vela no contamina más que un televisor que genera una media de 123g/h, o un ordenador portátil con una media de 143g/h. Pero no estamos hablando de 1, si no de 8, lo cual genera una cantidad a la hora de 328g. El dióxido de carbono contamina y es perjudicial para el organismo.

Ahora toca el turno de hacernos la siguiente pregunta ¿Realmente su gasto de consumo es menor que un climatizador? Un climatizador medio con un consumo de 2950W, teniendo en cuenta que tenemos activada la tarifa por franja horaria con un coste de 0,06€ en las horas base y 0,15€ en las horas pico. El coste de consumo del climatizador sería de 0,21€/hora en las horas económicas y 0,54€/h en las horas más caras. Eso quiere decir que , asumiendo que las 8 horas base las hemos elegido en momentos en los que estamos despiertos, solamente nos quedan 8 horas punta, así que el gasto diario sería de 6€. Justo la mitad que la estufa “económica”, sin contar que conseguiremos la temperatura ideal en solamente unos minutos.

Habiendo recopilado toda esta información,  llego a la siguiente conclusión, la “estufa de los pobres” como popularmente han llamado a la estufa construida con macetas y velas, en mi opinión no funciona porque, en momentos de mucho frío, antes de calentarnos estamos horas helados y su coste en consumo es superior al coste de consumo de un climatizador medio. Sí hay que reconocer que a una temperatura ligeramente baja puede subir unos grados lel calor de una estancia pequeña y que contamina ligeramente menos que lo que puede llegar a contaminar la electricidad generada.

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Eva Irene B. G. / Redacción
Electrofrío Castellón