El gasto energetico en las oficinas

8 Ideas para reducir gasto energético en el trabajo

Tener niveles altos de consumo energético no solo significa que estamos dañando al medio ambiente sino que estamos gastando demasiado dinero en ello. Si ves que en tu sector laboral el uso de energía eléctrica está por las nubes, tenemos algunos consejos que te ayudarán a regular esta situación y evitar esas abultadas facturas a pagar a fin de mes.

8 Ideas para bajar el consumo de energía

Reducir el consumo que tenemos de energía eléctrica en el trabajo no solo mostrará nuestro compromiso con el cuidado al medioambiente sino nos ayudará a conseguir uno de los objetivos primordiales que toda empresa tiene hoy en día para funcionar bien: controlar y optimizar los gastos. Veamos a continuación algunas ideas para reducir gasto energético en el trabajo.

  • Encender las luces solo cuando sea necesario. Si buscan reducir el consumo de energía en la oficina, no dejen todos los focos prendidos de forma constante. Enciéndanlos por zonas, cuando necesiten acceder a cierta habitación. Por otro lado, es fundamental que se aproveche al máximo la luz natural, no solo para ahorrar dinero sino también porque se trata de una iluminación mucho más saludable que la artificial.

 

  • En muchas ocasiones, las empresas dejan todas las luces encendidas durante las 24 horas del día. Si buscan reducir el gasto energético, es muy importante que esto deje de ser así. Apaguen las luces al menos durante un rato al día, y a la hora de cerrar y siempre y cuando sea posible, apáguenlas todas.

 

  • La elección de un sistema de climatización adecuado a nuestra superficie y demás necesidades del local es indispensable para un buen uso del aparato sin gastar innecesariamente energía. Estudia junto a un profesional el tipo de aparato e instalación que necesitas y verás los resultados en la factura.

 

  • En el caso de que la empresa o comercio cuente con aire acondicionado o calefacción y se encuentren encendidas, debemos procurar mantener las puertas cerradas para asegurarnos de que las habitaciones permanezcan bien ambientadas y no gasten energía de más. El aislamiento es fundamental para que no gastemos innecesariamente al usar nuestros aparatos de climatización.

 

  • A la hora de prender los sistemas de refrigeración, lo mejor es activarlos solamente en aquellas habitaciones que se encuentren en uso y apagarlos cuando ya no estemos allí presentes.